Puerto y proa

Siento temor de marina novata,

Como si nunca hubiera dejado la tierra;

A pesar de que he vuelto al vuelo

Mi deporte cotidiano.

Estoy quieta.

Mirada firme en el oleaje.

Mojada de mar hasta el vientre.

La brisa besándome el rostro.

Una lágrima entre coqueta e infante,

Se resbala de mi mejilla

Reposa en mi comisura

Auto nombrándose Primer Almirante.

No sé si seré polizón destinada a saltar de una tabla,

O astrolabio de fuego y carne.

Me abrazo a mi ancla como una suicida,

Pero solo es un cascarón de óxido y burbujas.

Salen a flote mis pecas,

La circunferencia de mis aureolas,

La piscina de mi ombligo,

Y una cascada que cae al oceáno.

¡Todos a bordo!

Me pica un cangrejo y electrifica mi espalda

Como un motor a cuatro tiempos

Girando sus aspas.

Tanta bruma no me deja mirar

Ninguna estrella que dé señales.

Soy sirena muda;

Silente y desnuda en la proa,

Mi piel se ilumina iridiscente:

Sin rumbo fijo,

Sin Capitán.

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Una respuesta a Puerto y proa

  1. Como disfruto tus versos…

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