¿Será cada lustro?

A veces no hay más; no queda de otra que volverse aquella adolescente antisocial que solía ser extremadamente flaca y opaca. Frágil. Como un palito, decía mi papá muy a mi disgusto.

Me puse a sacar cuentas, a mirar fotos y recordé aquella tarde de café en la casa de mi madrina cuando ella, mi mamá y otra tía de esas mías; las maternas, la más dulce de todas, me trataban de convencer que yo no era RARA -así en mayúscula, yo siempre lo decía tirando los brazos a los lados como si cada muñeca pesara dos kilos. Me trataban de convencer de que era linda, que era buena, que todo para que me sintiera mejor era cuestión de tiempo. No lo lograron, al menos no por esos siguientes 5 años, hasta que entré a la Universidad y “todo cambió.

Momentáneamente encontré un grupo. Me identifiqué. Me vi reflejada en una carrera, en un tema de estudio. Según yo -oh desubicada- ahí era el recinto dónde todos esos personajes maravillosos -Chico Mendes, Jean-Jeacques Cousteau, Jane Goodall y hasta el mismísimo Steve Irwin- tenían un semillero de seguidores. Jamás me pasaría por la cabeza que era un espacio más dónde serían reducidos a locos soñadores.

Yo decía que la carrera era mi vida y recuerdo las sabias palabras de Ríos -que ni sé que se hizo y aparece rara vez ahora- “Anita, no es su vida…Es solo una parte.” Quizá haberle dado tanta importancia en ese momento hizo que después fuera tan difícil escapar de lo que me agobia ahora y volver a encerrarme en aquel capullo. Igual ahora no podría. Ahora es una mínima parte.

Cinco años más tarde aquellos que eran como mis herman@s con costos se acuerdan de mí. Me recuerdan para contactos, para favores. Me recuerdan para reproches o reclamos. Ahora que l@s busco, que quisiera saberme de nuevo en aquel momento de compañía no están… Y me da la sensación de que, usando las palabrillas de domingo que me dejó este andar entretejido- era un asunto “coyuntural.”

Puede parecer, como dijo una Estimada Salvadoreña por ahí – asunto de problemas pequeño burgueses- y quizá sea solo eso. Ponerse a hacer pucheros, trompas, berrinche y no hacerlo constar más allá de este blog (Y a las 11 o 12 personas que están suscritas, muchas que no conozco y de antemano les pido perdón por este ataque de colegiala), no resolverá nada de lo que me preocupa y me apasiona, pero no soy tan masoquista como para ni siquiera escribirlo y callarme hasta en el teclado:

¿Que si me duele ver cómo me han convertido mis antes casi-herman@s en una “Polaroid” desteñida?, Claro. Me duele. De pronto todo regresa a cuando tenía 14 años.

Solo un extraño consuelo me calma. Uno egoísta. Un consuelo que podría hacer que el lector o la lectora me aborrezcan: Me serena un poco ver como estando lejos; estando fuera de esa burbuja, todas esas sonrisas hoy me parecen tan falsas. O quizá sea precisamente ese el motivo que me atormenta ¿Sí estamos tan sol@s?

Y es entonces como cada lustro, me siento como cuando era niña -afortunadamente tuve alguna vez menos de 14- y trataba de sostenerme en un mismo barrote del pasamanos por mucho tiempo; hasta no soportar más y mejor dejarme caer de un solo a la punzante y segura comodidad de los piquitos que peinan ese cabello brillante del pasto. El golpe inicial, llenarse de tierra y zacate, levantarse, sacudirse y seguir jugando “como si no pasara nada.”

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4 respuestas a ¿Será cada lustro?

  1. Axel dijo:

    “Retírate dentro de ti, sobre todo cuando necesites compañía” (Epicuro) Trate de decir algo, pero ya estaba dicho.

  2. Ciertamente me has hecho recordar cierta etapa parecida de mi vida, es triste sentirse olvidado por aquellos con quienes en su momento se compartio algo, sin embargo, la historia se repite de un lugar a otro, recuerdo a uno de mis compañeros de Universidad quien al verme a la vuelta de unos años prefirio agachar su mirara y cambiar su rumbo al verme en su camino, y era de esos con quienes haciamos grupos de estudio, que nos reuniamos despues de las clases, etc. mi amigo, o deberia preguntar mi amigo?. Quizas yo soy diferente, yo soy mas humano. Al pasar del tiempo esos vacios han sido compensados con los nuevos espacios de nuevas personas que he conocido y que hacen que la vida valga! personas que nos aman y estan con nosotros, que nos acompañan en nuestras luchas diarias o que simplemente sin estar presentes, sabemos que estan alli!

  3. cinemavitae dijo:

    Al final no es que estamos tan solos, es que diferentes personas nos acompañan en distintas etapas de este trayecto llamado vida.

  4. Arturo dijo:

    Cada etapa nos ensena algo, excelente como siempre.

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