A las “Aves de Paso”

A 100 metros de su esquina
La boutique Cerezo Rosa
Se yergue teñida de luces de neón
Como su anterior trabajo.

No estaba tan débil entonces,
Ni tan delgada.
No se había ajado tanto su piel.

Hoy tampoco besarán de amor su boca
Ni le mirarán los ojos como mirar en un lago.
Hoy también;
Ave de paso.
Hoy también
Nido fugaz.

Ni se vista de seda ni de lino;
Se viste de tiempo,
De abrazos vacíos.

La boutique solo la encadila,
Solo la espanta,
Solo la aisla;
Más.

Ve salir a aquella rubia;
“Pechos de marca”,
Aires de reina,
Con un traje que podría sacarle el hambre
Que lleva hace 3 o 4 días,
El dolor del frío,
La falta de cama,
El derecho a algunos olvidos
Y unas cuantas buenas memorias.

Saca la línea
Dibuja un trazo
Y se pierde de nuevo
Otro parche de vida.

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